domingo, 9 de mayo de 2010

Se pasaron de década

Una vez más (y van...), The Strokes, ha retrasado el lanzamiento de su nuevo álbum. No será en septiembre, como confirmaron en un primer momento sino que para disfrutar algo del nuevo material de esta “histérica” banda no cabe otra alternativa que esperar hasta enero del próximo año.


El encargado de comunicar la noticia fue el cantante, Julian Casablancas, y lo hizo a través de una entrevista otorgada a Clash Music, en la que igualmente justificó de alguna forma la posibilidad de un nuevo retraso:


“Creo que (el lanzamiento) será en enero, aunque ya me han dicho que no haga predicciones”, dijo Casablancas.

Desde un punto de vista optimista, el cambio solo hace que uno de los lanzamientos más esperados de 2010 se ha convierta en el más esperado para el 2011. Pero, a decir verdad, este tipo de atrasos, restan en imagen tanto para la banda como para el lanzamiento, y es que en verdad la banda neoyorquina ya había afirmado hace unos meses que los temas estaban totalmente grabados y solo faltaban detalles.

Para cerrar la entrevista, el periodista, le pregunta a Julian cómo ve el futuro de la banda para la nueva década que ha comenzado. Será mejor que saquen un disco antes de que se termine ésta también.


Un poco de los Strokes cuando todavía giraban, componían y grababan


lunes, 3 de mayo de 2010

Nueva York recordó a Mercedes Sosa

La ciudad le rindió homenaje con un recital a sala llena en el Lincoln Center



La ciudad de Nueva York conmemoró a Mercedes Sosa el pasado domingo 25 de abril en el Lincoln Center. En un recital de masiva convocatoria la nostalgia y el recuerdo por la cantante se materializó en las voces de los artistas argentinos y latinoamericanos que se dieron cita en el lugar.


Joan Baez, León Gieco, Eva Ayllón, Guadalupe Pineda, Piero, Tania Libertad, Teresa Parodi, Maridalia Hernández, Bahiano y El Sabalero, fueron algunos de los destacados músicos convocados para el homenaje.


El encuentro tuvo lugar en el Avery Fisher Hall del
Lincoln Center, un complejo cultural dedicado a las artes escénicas. El dinero recaudado fue donado a dos instituciones argentinas que Sosa apoyaba.


Canciones como Te recuerdo y Llorona estuvieron a cargo de la estadounidense
Joan Baez, quien anteriormente había participado de una gira con la tucumana. Más tarde, la ovación vino de la mano de su interpretación de Gracias a la vida y No nos moverán fácilmente. Otro de los destacados fue León Gieco que frente al público confesó: “A mi me han pasado muchas cosas en mi vida, pero jamás cerrar un espectáculo en el Lincoln Center después de Joan Baez”.


Un párrafo aparte merecen figuras como el uruguayo El Sabalero, la dominicana Maridalia Hernández y las peruanas Eva Ayllón, una de las predilectas de Sosa, y Tania Libertad; que se suman a otros artistas que mantienen vivo el recuerdo de la cantante. En Madrid, el pasado enero, fue el turno del Teatro de la Zarzuela, donde Joan Manuel Serrat y Ana Belén le rindieron tributo a la tucumana.


El cierre neoyorkino estuvo a cargo de todos los músicos convocados interpretando el éxito Sólo le pido a Dios.






Florencia Golender

Surrender to Jonathan

Crónica absolutamente subjetiva sobre el recital del fundador de The Modern Lovers



Primera parte. Ni muerta.
Salí de trabajar con el cuerpo entumecido, totalmente deshecho. Articulaciones crujientes, mi boca seca y la sensación de haber pasado diez horas en un gimnasio con un entrenador nazi: gripe.

Llegué casi arrastrándome a casa, subí las escaleras con pasitos cortos y me zambullí en la cama con la culpa de saber que en mi mesita de luz estaba la entrada para ir a ver a Jonathan Richman que t
ocaba esa noche. El mismísimo Jonathan Richman, el auténtico papá de la new wave neoyorquina tocaba esa noche y yo, convaleciente, soñaba con envolverme en las sábanas como un canelón para sufrir, para tener fiebre y quejarme, para ver sitcoms en la televisión y toser después de cada carcajada.

Y me acordé de I was dancing in the lesbian bar.


Entonces me puse un vestido, con la mitad del cuerpo todavía en la cama, agarré mi entrada y dos ibuprofenos y me fui a verlo.


Segunda parte. La fauna.
Llegué justo como para ocupar un lugar aceptable en la fila, compuesta de treintañeros y cuarentones más ansiosos que yo, que es probable que lo hayan escuchado por primera vez en cassette, como contó el escritor Santiago Rial Ungaro en Radar. Mientras tanto, yo me moría de esa melancolía que tiene que ver con no haber pertenecido.




El Salón Real -uno de los peores lugares para escuchar bandas; si tienen más de tres instrumentos todas suenan a lata- estaba impecable. Las luces rebotaban en las bolas de espejitos y se disparaban a las paredes. La gente hablaba de Jonathan Richman, yo tomaba fernet con culpa. A Jonathan no le gustan las drogas ni el alcohol.

Antes tocó Les Mentettes, con el aliciente de tener a Pablo de Caro, de Mataplantas, como guitarrista suplente, puesto que al original le había pasado algo malo en las manos. Mentettes se despachó con un mini recital totalmente fresco y prolijo -salvo por los problemitas de Real con las bandas de más de tres instrumentos-, cantado casi en su totalidad en inglés perfecto.


Tercera parte. Surrender to Jonathan.
A la media hora, Jonathan bajó del cielo. Los reflejos de las lucecitas le atravesaban la cara mientras descendía la escalera fastousa de Real, con otra de sus camisas de adulto de los años ochenta, cada uno de sus pelos en su lugar y una sonrisa de buenazo que le ocupaba casi toda la cara. Después me di cuenta de que también le brillaban los ojos.

Durante la hora y media que duró su recital, JoJo habló en español con guiños de porteño; cantó en iddish, en francés, en italiano, en inglés y en una mezcla de todos juntos.

Miró al cielo con los ojos brillantes; o a un punto indeterminado que nuestros ojos de mortales jamás captará.
El baterista que lo acompaña desde hace décadas, Tommy Larkins, brilló en los momentos en que el cantante dejaba la guitarra al pie del micrófono e improvisaba los mejores pasos de baile jamás vistos en un rockero; o cuando una canción propia se deformaba para darle paso a algún clásico de Domenico Modugno o Maurice Chevalier.





Había que hacer silencio absoluto. Richman murmuraba el nombre del siguiente tema, alguna anécdota, o una de esas preguntas con respuesta incorporada, como ¿A qué venimos, sino a caer?

Con 59 años, Jonathan Richman no se apega al pasado. No le importa si fue el papá del punk, de la new wave o de los nuevos crooners norteamericanos. No le importa que unos cuantos sólo lo reconozcan por su participación en la película Loco por Mary y se queden con eso.
Lleva la música adentro, bien hondo, y sus melodías son consecuentes con su búsqueda, que no cesa: explora una, otra y otra vez lo que sus canciones tienen para dar.

Sus letras son siempre en primera persona, haciéndose cargo de cada palabra. Son el resultado de sus experiencias personales, nada extremo ni fuera de lo común (una noche bailando con lesbianas, lidiar con vampiresas, corazones rotos y viajes en auto). Fue esa domesticidad tan bien narrada -como pudo hacerlo Walt Whitman o Jarvis Cocker al frente de Pulp o Pedro Amodio, de Dios, entre un puñado de virtuosos- lo que nos dejó a todos más de media esperando nada después del recital, como saboreando una exquisitez.



Broken Bells, lo nuevo de Danger Mouse

Aires psicodélicos y melodías empalagosas. Son las dos primeras impresiones que genera el disco de Broken Bells, llamado igual que la banda, formada por el brillante DJ, productor y “ruidista”, Brian Burton más famoso como Danger Mouse.

Parece que luego del suicidio de Mark Linkous, de Sparklehorse, con quien grabó el año pasado el sorprendente Dark Night Of The Soul, Danger Mouse ha encontrado un nuevo compañero de composición totalmente complementario a sus ideas, el cantante de The Shins, James Mercer.

Ambos decidieron componer un álbum inspirados en las bandas de pop barroco de la década del 60´, como Love y The Zombies, y el resultado es impresionante. Un disco hipnótico que mezcla esa idea de guitarras simples y voz suave de Mercer con los sobrearreglos sónicos y futuristas del compositor de The Grey Album. Para realizar el disco, Mercer se mudó al departamento del tecladista neoyorquino, y allí se quedaba a componer durante períodos de dos semanas en las que convivían.

Broken Bells tocando The Ghost Inside en un festival en Red River Garage

domingo, 25 de abril de 2010

Alvaro Liuzzi y las nuevas plataformas tecnológicas en las redacciones periodísticas

El periodista platense, Alvaro Liuzzi, especialista en nuevas formas de plataformas tecnológicas en el ámbito laboral de las empresas periodísticas, y gestor del blog Segundo Plano, brindó una conferencia de prensa en TEA adelantando algunos aspectos del documental que está realizando acerca de la integración de redacciones en diarios de la Argentina y de España.


Los modelos de integración periodística que explica Liuzzi son los de las redacciones de Clarín y Crítica, de la Argentina; y El Mundo y La información, de España.


Modelo de integración de Clarín:



Modelo de integración de Crítica:



Modelo de integración de El Mundo:



Modelo de integración de La información:



Además, aclaró el significado de la función de Community Manager , cargo que en la actualidad tiene mucha importancia en el circuito de las redacciones digitales



Y el concepto de integración al que hace referencia



El periodista hizo hincapié en la formación constante de los periodistas como principal motor para seguir la dinámica de la tecnología aplicada al medio digital, y el uso correcto de las nuevas herramientas disponibles



También, promovió la importancia de la experimentación, del feedback entre periodista y lector, y criticó a los sitios que no “enlazan” entradas de sus competidores



En cuanto a la polémica de si es conveniente o no la integración



Además, desmintió por completo la mediatizada afirmación de que vivimos una época de crisis en el periodismo



Para finalizar, Liuzzi calificó a los medios que mejor se desempeñan digitalmente en la Argentina y enfatizó las posibilidades de aprendizaje autodidacta para los periodistas digitales



Pablo Ielasi, Florencia Golender, Fabiola Mieres

lunes, 19 de abril de 2010

Los trabajos de Scorsese

El gran director neoyorquino, Martin Scorsese comenzará a rodar
en mayo próximo, The invention of Hugo Cabret, que será su primera película infantil y en formato 3D. Situada en París en los años treinta. La misma tratará acerca de un niño huérfano de doce años que vive en una estación de tren y que un día decide terminar de construir el robot que había empezado su padre.

En el reparto se encuentran nombres como el de Sacha Baron Cohen, como el tío de Hugo; Ben Kingsley como George Méliès y los niños Asa Butterfield y Chloe Moretz. La novela homónima ha sido adaptada al guión por John Logan, que ya trabajó con Scorsese en El aviador. En el film habría grandes decorados, y cierta dosis de magia y misticismo.

Al terminarla, Scorsese comenzaría a filmar Silence, basada en una novela de Shusaku Endo. Es la historia de dos jesuitas que llegan a Japón en el siglo XVII, escapando de persecuciones y violencia, para encontrar a su mentor y expandir el cristianismo. En este film, los actores principales confirmados son Benicio Del Toro, Daniel Day-Lewis y Gael García Bernal.

Finalmente, en The irishman, El director volvería a trabajar con su actor fetiche, Robert De Niro, quién encarnaría al histórico personaje de Frank “el irlandés” Sheeran, una leyenda del crimen por haber ejecutado más de 25 asesinatos por orden de la Mafia.

A pesar de que él mismo dejó en claro su calendario de rodajes, las prioridades pueden ser modificadas ya que en el Festival de Cine de Berlin, Scorsese conoció a su par danés, y admirador confeso, Lars Von Trier, y éste, le propuso un misterioso proyecto .

Los rumores indicaban que se podía tratar de una remake de la exitosa Taxi Driver (1976), uno de los Films más exitosos de Scorsese, pero el rumor ya fue desmentido. Ahora se sabe que Von Trier pretende hacer un documental que contenga un desafío en el que pondría a Scorsese una serie de limitaciones arbitrarias para llevar a cabo una ficción, como ya hizo con Jorgen Leth en The Five Obstructions.

En ese film, Von Trier le planteó al realizador de El hombre perfecto (1967), rodar cinco variantes del mediometraje, exigiéndole hacerlo en dibujos animados, rodarlo en el barrio más pobre de Mumbay y que cada plano tuviera un máximo de 12 fotogramas. Aún nada se sabe de cómo encajará este extraño proyecto dentro del sinfín de ocupaciones que se cargó Scorsese.

Pablo Ielasi

La nueva y vieja faceta de Stanley Kubrick

Una muestra exhibirá las fotografías que tomó el director en su juventud






Un joven reportero neoyorquino recorre las calles de su ciudad con un lente e infinitas ideas. Mira haciendo foco en aquellos que se nutren de simbolismo con total cotidianeidad, aquellos que representan algo más que sólo una imagen. Cumple la tarea encomendada, pero sorprende con inesperadas técnicas que sacan a la luz su capacidad narrativa. Las fotos dicen mucho, tanto como lo esperaba su empleador: la revista Look.

Stanley Kubrick antes de convertirse en director de cine, se dedicó en su juventud a la fotografía. Una colección de sus poderosos retratos serán presentados desde el viernes 23 de abril hasta el 4 de julio en el Palazzo della Ragione de Milán.

Las fotos del ya consagrado director de cine, con películas como La naranja mecánica (1971) y La chaqueta metálica (1987), cristalizaron la vida en los Estados Unidos luego de la Segunda Guerra Mundial. Desde estrellas como Rocky Graciano con los guantes caidos hasta manos de ancianos que lustraban zapatos en las calles de Nueva York.

Las imágenes parecían haberse perdido en el tiempo, hasta que más de un cincuenteno después, alguien se encargó de recolectar, ordenar y hacer públicos los más de dos mil negativos archivados por la famosa revista. Ese alguien es Rainer Crone, actual comisario de la exposición.

“Fui a visitar a Kubrick un año antes de que muriera, en 1998. Le quería pedir permiso para imprimir sus fotos. Tengo que admitirlo, esperaba que me dijera: `Por supuesto, sube conmigo: tengo negativos, pruebas, todo el archivo bien guardadito’. Pero no fue así, y confesó que no tenía ni la más remota idea de dónde podía encontrarse el material”, confesó Crone al diario El país de España.

La muestra invita a un vistazo sobre los primeros pasos profesionales de Kubrick aunque, también, algunas de las fotografías serán dadas a conocer públicamente. Una nueva faceta del director sale a la luz.

M. Florencia Golender